22 marzo, 2017

Cómo ser más creativo


La creatividad es algo natural, pero también es algo que puedes mejorar si alineas las circunstancias que favorecen las posibilidades de una mejor expresión creativa. La creatividad no es como un rayo que cae del cielo, sino que es más como algo que brota dentro de los que pueden crear las condiciones adecuadas para que prospere.
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Algunas cosas que pueden ayudar a tu creatividad


  • Limita tus herramientas a sólo las más vitales. Tener herramientas limitadas te obliga a ser creativo; realmente te reta a usar lo que tienes para producir los resultados deseados. Como resultado, mejorarás mucho teniendo sólo pocas herramientas y refinarás tu uso de ellas al punto de que puedas hacer lo que sea con ellas. Serás mucho más habilidoso que cualquier otra persona que usa un gran conjunto de herramientas. Aprende a ser ingenioso.
    • Si eres un pintor, limítate a usar sólo los colores primarios y uno medio. Si eres dibujante, limítate a hacer dibujos a lápiz. Sobre todo al principio, sobresalir en el tipo de expresión más básico te ayudará a ser más creativo cuando tengas más herramientas disponibles.
    • Si eres un cineasta, limítate a las películas en blanco y negro. Si eres un fotógrafo, haz lo mismo. No pienses que la creatividad siempre es lo mismo que tener opciones; a menudo no. La creatividad crea opciones, no se alimenta de ellas.
    • Si eres un escritor, practica escribir sólo con palabras que un niño de 6 grado pueda entender, incluso si estás escribiendo sobre conceptos que los adultos encuentran difíciles de entender. Si eres un dramaturgo, intenta escribir sin usar proposiciones ni en tu escrito ni en tus interpretaciones. ¡Ve lo que sucede!
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  • Toma ligeramente los comentarios. Continúa tu propio camino el problema con pedir comentarios es que invariablemente estarán influidos por las nociones preconcebidas que esa persona tiene sobre cómo deben de ser las cosas. Otros te empujarán inconscientemente hacia la dirección que piensan que es mejor.
    • Lo hacen con buena intención, pero realmente afecta tu creatividad. Pero eso es distinto a compartir tu trabajo – siempre comparte tu trabajo, pero escuchar las retroalimentaciones no es una buena decisión si quieres encontrar tu propio camino de expresión creativa. Cuando hayas terminado con tu trabajo creativo, sea lo que sea, puedes “entonces” escuchar las retroalimentaciones. Pero no dejes que las críticas, incluso las constructivas, sofoque tu creatividad “durante el proceso creativo”.
    • Ten en cuenta que las personas generalmente mostrarán resistencia a tu idea, porque las buenas ideas “cambian la dinámica existente” y las personas, la mayoría de ellas, “piensa que se mejor que las cosas se queden como están”. Cuando propones algo que reta al status quo, muchas personas (amigos, familiares, compañeros de trabajo) se sentirán amenazados.
    • Sin embargo, no tengas miedo de criticarte a ti mismo. De hecho, debes de ser más duro contigo que con nadie más. Siempre pregúntate “¿cómo puedo hacer esto mejor?” y “¿qué pude haber dicho diferente en un mundo perfecto?” Acepta que no eres perfecto y que tu lucha por ser mejor es el fruto de la expresión de ti mismo. Si no puedes encontrar ninguna falla en tu trabajo, probablemente no estés esforzándote lo suficiente.
  • Las rutinas no son malas. Las rutinas son positivas cuando refuerzan la mentalidad sana y creativa, son negativas si la destruyen. Aunque es bueno romper con tu rutina de vez en cuando para provocar nuevas maneras de pensar, ¿qué si crecer/aprender/experimentar cosas nuevas fueran parte de tu rutina? Las personas que se quedan atorados en un camino monótono y hablan negativamente sobre las rutinas probablemente no han desarrollado una rutina que los pone en el camino del crecimiento personal. La clave es descubrir “rituales creativos” que te metan a un estado mental más creativo.
    • Muchos escritores no sólo tienen un número mínimo de palabras que deben de escribir al día, si no que también tienen supersticiones, requisitos para sus condiciones de escritura. Por ejemplo, el escritor alemán del siglo 18, Friedrich Schiller, mantenía debajo de su escritorio manzanas podridas y sumergía sus pies en una cubeta con agua fría mientras escribía.
    • No tengas miedo de tomar el control de tu entorno y ponerlo a tu favor. Ray Bradbury escribió la historia el libro Fahrenheit 451 saliendo de su hogar y escribiendo en una librería. Stephen King insiste en que haya un silencio total mientra escribe, mientras que Harlan Ellison escucha música clásica a volumen alto.
    • Separa un bloque de tiempo al día para fomentar tu creatividad. Termina la sesión con un ejercicio o ritual creativo que te pongan en un estado mental flexible. Ya sea meditando, escribiendo, escuchando una canción en particular o frotando tu piedra de la suerte – haz cualquier cosa que te meta “a la zona” y establece una meta diaria (e.g. un dibujo por día, 1000 palabras al día, un invento o una canción al día).
    • Piensa como adulto, actúa como un niño. Los adultos que están intentando ser creativos se topan con muchos obstáculos durante el camino; hay reglas sobre lo que es permitido y lo que no, sobre cómo debemos de comportarnos y cómo no. Esas reglas están por una razón (no estamos diciendo que sean malas) pero pueden inhibir tu creatividad. En su lugar, usa la inteligencia natural que has ganado siendo un adulto y cuando sea posible, actúa como un niño. 
    • Los niños tienen una creatividad natural que se está constantemente reinventando, en parte porque están aprendiendo cosas del mundo y en parte porque no saben cómo se supone que deben de hacer ciertas cosas. No tengas miedo de romper las reglas responsablemente. Aprovecha tu alegría interna y explora esa selva que es el mundo.
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  • Olvídate del perfeccionismo. Tu producción natural, sin la preocupación por crear algo que sea totalmente perfecto, siempre tendrá resultados creativos. Hay caminos ilimitados para alcanzar el éxito creativo; hay tantos tonos de gris. La imperfección es humana y a veces los artistas más creativos dejan sus errores sin corregir a propósito. La naturaleza es hermosamente imperfecta. Muchos intentan ser tan perfectos que se olvidan de lo que hacía que su trabajo fuera especial en un principio. En un mundo saturado por la sobreproducción, la perfección artificial y lo limpio, lo que está sin pulir es lo más creativo y en muchos casos lo más inspiracional.
    • Trabaja sobre las “malas” ideas. Estás siendo creativo incluso si piensas que sólo estás teniendo ideas “malas”, así que desarróllalas y podrían transformarse en una grandiosa solución. Enfócate más en mejorar tus ideas “malas” que en perfeccionar las “buenas”.
    • No ates tu valor propio a tu producción creativa. Tu valor como ser humano está definido por otras tantas cosas; cómo tratas a las personas, cómo te tratas a ti mismo, tu voluntad para ser desinteresado, cuánto amor le das al mundo, tú habilidad para manejar situaciones difíciles. Podríamos seguir y seguir con esto, y una expresión creativa “es” algo que importa. Pero no es lo único que importa. Si fallas en tus esfuerzos creativos, procura que no afecte a tu autoestima. Procura verlo como una oportunidad de mejorar.
    • Ponte en situaciones en donde sepas que vas a fallar. Esto parece ser contra intuitivo, pero es importante. Muchas personas perfeccionistas le temen al fracaso y por eso sólo hacen las cosas que saben que hacen bien. No caigas en esta forma de pensar. La creatividad es como salir con alguien: si nunca te equivocas, entonces no estás intentado lo suficiente. Así que abandona tu ego, prepárate para fallar (pero no lo esperes) y salta a una situación completamente nueva y retadora. Nunca vas a ser creativo a menos que des un salto.
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  • Ignora las tendencias. Si quieres ser realmente creativo, tienes que ignorar todas las tendencias. Bloquéalas, no les pongas atención. Las tendencias son el polo opuesto de la creatividad. En muchos tipos de arte (especialmente la música) la mayoría de los artistas siguen cualquier tendencia fuerte que esté actualmente. Pero está la otra parte, un grupo pequeño de artistas que están buscando su propio camino y no le prestan atención a las tendencias externas. Obviamente hay más dinero, fama y reconocimiento instantáneo por seguir las tendencias actuales, pero la mayoría de las cosas populares no son creativas. Si quieres hacer algo realmente único, las tendencias son irrelevantes. Mira dentro de ti mismo y descubrirás que hay mayor potencial de creatividad disponible que en cualquier tendencia. Aquí hay algunas sugerencias para liberarte de las tendencias:
    • No veas la televisión, no escuches la radio y retira los elementos de cultura popular de tu vida. Estas cosas no son malas para ti con moderación pero son grandiosas para normalizar tus pensamientos con el resto de la sociedad y no fomentan la creatividad verdadera. Date cuenta de todo lo que experimentas, cada pieza de contenido que consumes juega un rol en moldear tu personalidad, aunque sea a nivel subconsciente. Eres de muchas maneras producto de tus experiencias. Se puede pensar que tu producción creativa es la interpretación de los estímulos externos. La parte negativa de esto es que estás a merced de fuerzas externas. La buena parte es que puedes controlar gran parte de lo que te llega.
    • No trates encajar en un género. Intentar activamente encajar tu arte o trabajo en un género es muy limitante y podría disminuir su calidad. No intentes escribir para un género, no sigas las tendencias dentro de un género. De hecho, a medida de lo posible, ni siquiera consideres el género al estar trabajando. Poner tu trabajo dentro de un género es un mal necesario para las personas que están intentando encontrar trabajo y tal vez tengas que hacer esto. Pero no debería de ser algo que se cruce por tu mente a la hora de estar trabajando. Las personas que son realmente creativas inventan su propio género.
    • Pasa tiempo a solas. No tienes que ser anti social, pero muchas personas piensan que la creatividad empieza a abrirse cuando están lejos de los demás y pueden enfocarse en su trabajo creativo. Usa un poco de tiempo a solas para hacer una lluvia de ideas sobre tu arte. Escribe en tu diario algunas de tus ideas antes de dormir e inmediatamente después de despertarte. Muchos artistas tienen sus puntos creativos más altos por las mañanas, justo después de despertarse.
    • Al mismo tiempo, sé colaborativo. Muchos artistas piensan que el trabajo en equipo empuja los límites de lo que se creía posible. Ya sea Andy Warhol y Jean Michel Basquiat, Woody Allen y Diane Keaton o Duke Ellington y todo el Jazz, la colaboración es una parte esencial de la creación. Encuentra a alguien con quien pueda compartir tus ideas. Rétalos a hacer algo salvaje e inesperado e involúcrate en el proceso. Con un poco de suerte, tu creatividad se desatará.
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  • Ignora el pasado. ¿quieres ser muy creativo e original? Omite u olvida e pasado, ignora lo que el mundo ha creado hasta este momento. Considerar el pasado hará que a veces coloques una etiqueta temporal inconsciente en un estilo. Esto es lo opuesto a la creatividad y originalidad. Crea cosas desde ti mismo y que no estén inspiradas en lo que ya se ha hecho, ni siquiera lo consideres y estarás sobre el camino de la creatividad. El tiempo no existe en un estado creativo; un par de horas se sienten como segundos, un momento puede parecer un par de horas y estás completamente inmerso en el presente.
    • Está bien inspirarte en el pasado, pero no demasiado. Probablemente haya aspectos pasados del arte que te gusten y otros que te disgusten. Toma los aspectos con los cuales tienes conexión, desarróllalos y hazlos tuyos. Fusiona el arte Deco con algo de Modernismo. Toma Dixieland y hazlo Barroco. Lo que sea que hagas con el pasado (si eliges inspirarte en él), asegúrate de dejar que crezca algo en lugar de mantenerlo como es.
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      Ejercicios creativos

      • Mira una fotografía. Piensa 100 (o 50) palabras sobre esa fotografía, escríbelas y después crea una historia loca sobre la imagen usando todas (o casi todas) las palabras.
      • Piensa media hora sobre un tema específico. Esto podría ser difícil en un inicio. Puedes empezar pensando en un tema exclusivo por cinco minutos al día, después aumentar el período diario hasta que alcances media hora. Al principio es bueno practicarlo solo, pero eventualmente debes de poder hacerlo con las peores distracciones, como cuando viajas o estás en el trabajo.
      • Escribe una letra o habla por 15 minutos sin usar las palabras yo, mío y mi. Haz que sea interesante y sutil para que si alguien lo lee o lo escucha no le parezca extraño. Esto hace que tu mente se enfoque en lo exterior y se olvide de tus preocupaciones u obsesiones.[3]
      • Pídele a alguien que haga un garabato para ti, después ponte el reto de hacer una variedad de caricaturas basadas en ese garabato. No recurran a dibujos faciales, aunque esos son muy fáciles.
      • Establece un marco familiar y ponte el reto de dibujar cosas que entren dentro del esquema.
      • Combina ideas. Elige dos objetos al azar y describe a detalle cada uno. ¿Cómo se ve? ¿para qué se usa? ¿cómo está hecho? Después sustituye un objeto con la descripción de otro objeto. ¿Cómo puedo hacer que el objeto A se sienta como el objeto B? ¿o hacer lo que hace el objeto B?
      • Lleva un diario en el que describas todo lo que haces y sientes con metáforas. Cada día, ponte el reto de crear metáforas nuevas (después de todo, ¿de qué maneras puedes simbolizar el cepillado de tus dientes? Lee el artículo titulado Cómo escribir una metáfora.
      • Escribe una lista de preguntas básicas como “¿Cuál es tu nombre?, ¿de dónde eres?, ¿qué hiciste el jueves pasado?” Procura hacer al menos 10 preguntas. Entre más preguntes, ¡mejor! No importa que pregunta se te ocurra, tú escríbela, incluso si parece ser algo tonto. Responde las preguntas con letras de canciones (Procura no usar la misma canción muy seguido.)
      • Juega juegos de asociación de palabras. Es mejor si alguien está dispuesto a jugar contigo, pero si no hay nadie, puedes hacerlo tú solo. Si lo estás haciendo solo, escribe el inicio de una palabra y por 10 minutos di la primera palabra que se te ocurra. Compara la palabra inicial con la palabra final. Deben de ser muy diversas. Esto relaja y prepara a tu mente para una asociación libre de ideas.
      • Observa qué tanto tiempo puedes hablar (¡y que haga sentido) sin usar una palabra común como “y”, “pero”, “eso” o “el”.
      • Pídele a alguien que te dibuje algo (pídele que haga el dibujo sin sentido) y después escribe una lista de lo que el dibujo podría ser/representar.
      • Procura descifrar a quién o qué te recuerda cada persona (por apariencia o personalidad). No empujes tu pensamiento al límite, no es malo que alguien sea una zanahoria o una mesa, simplemente siéntete seguro con tu elección.

      Otras cosas a tener en cuenta


      • Si tienes problemas para ser creativo, mira dentro de ti mismo. Todos son creativos, pero si piensas que no eres lo suficientemente “bueno” para ser creativo, lo más probable es que no lo seas. Eleva tu autoestima y encontrarás que es mucho más fácil ser tú mismo.
      • Cuando tengas el desafío de crear algo, pregúntate: ¿cuál es la cosa más “absurda y sin sentido” que se me ha ocurrido?
      • Pasa tiempo con gente creativa. La gente creativa más confiable son los niños. Sus imaginaciones no están encajonadas y “fusionar tu mente” con la de ellos puede recordarte lo que es pensar fuera de la caja.
      • Cambia la manera en que haces las cosas, toma otro camino a tu casa, ve la televisión con un ojo o lee mientras estás en el baño.
      • No te preocupes por lo que las otras personas piensen sobre tu trabajo o talento. Tú sabes más de ti mismo que ellos.


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