07 abril, 2017

Cómo mejorar la memoria

¿Te gustaría mirar una vez una página y recordar para siempre lo que leíste en ella? ¿Qué tal si nunca más olvidas el cumpleaños de un amigo? Desafortunadamente, no todo el mundo tiene memoria fotográfica, también conocida como memoria eidética. La mayoría de nosotros se ayuda con algún procedimiento mnemotécnico. Pero lo mejor de todo es que todos podemos hacer algo para mejorar nuestra memoria, y con el tiempo y la práctica, llegar a memorizar cantidades increíbles de información. Ya sea que te sirva en tu trabajo, una prueba, o simplemente recordar dónde dejaste las llaves, este artículo puede ser un buen comienzo.
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Empieza a mejorar tu memoria


  1. 1 Comienza con una actitud positiva. Convéncete que tienes buena memoria y que vas a mejorarla. Mucha gente se convence de que tiene mala memoria, que no son buenos para recordar nombres, que los números se les escapan de la cabeza por alguna razón desconocida. Quítate estas ideas de la mente y prométete que vas a mejorar. Comienza a festejar cada pequeño triunfo y mantén alta tu motivación. 
  2. Lo mejor para practicar es la asociación. La razón por la que la mayoría de nosotros no puede recordar el teléfono de un amigo es porque 535-3473 es una serie de números que no tienen ninguna relación con tu amigo. Para utilizar eficientemente tu memoria, lo mejor es crear activamente una asociación para las cosas que tratas de recordar. 
    • Por ejemplo, escribe el número de tu amigo: cinco tres cinco tres cuatro siete tres y trata de formar una frase con la primera letra de cada número: 
      • Cuando tengo cara triste como solo truchas. Así es más probable que recuerdes ese número de teléfono, y mejor aun si la frase tiene algo en común con tu amigo. 
      • Quizás tiene cara triste? O le gusta pescar truchas? O quizás podrías inventar una historia que involucre 5 personajes que compran 3 objetos y hacen 5 cosas con ellos...usa tu imaginación. El punto es conectar el número de teléfono con alguna otra cosa que ya está en tu memoria. Por ejemplo, podrías poner a tu amigo de personaje en la historia. 
  3. La asociación funciona mejor si creas imágenes vivas, memorables. Es más fácil recordar información que puedes visualizar. Si quieres asociar un niño con un libro, no trates simplemente de visualizar el niño leyendo el libro...esa es una imagen demasiado simple y olvidable. Por el contrario, trata de inventar algo mas llamativo, algo que llame la atención, como que el libro persigue al niño, o que el niño se come el libro. Es tu mente, así que trata de fabricar imágenes sorprendentes y con contenido emocional, para que la asociación sea fuerte. 
  4. Tienes que agrupar la información para que sea más fácil recordarla, esto se llama “rejuntar”. Las listas de objetos al azar (como una lista de compras, por ejemplo) pueden ser especialmente difíciles de recordar. Para hacerlo más fácil, trata de categorizar los items individuales de la lista. Si puedes recordar que entre otras cosas, querías comprar cuatro clases diferentes de verduras, será más fácil recordarlas a todas. 
  5. Otro ejemplo: seguramente no podrías recordar 17761812184818651898, pero si los divides en grupos de cuatro cifras podrás visualizarlos como si fueran años, y asignar a cada año un evento histórico que te ayude a recordar la serie de números (p. ej. la Guerra de la Independencia, la Guerra de 1812, la Guerra entre México y los EE. UU., la Guerra Civil, la Guerra entre España y los EE. UU.). 
  6. Repite cada pocos días la información que tratas de recordar . Esto se llama “aprendizaje por repetición espaciada”. Resulta más fácil recordar hechos recientes, y cosas que hemos experimentado con mayor frecuencia, así que la repetición de las asociaciones y las mnemotecnias es una buena idea. Comienza a practicarlo todos los días, y luego puedes disminuir la frecuencia hasta que lo recuerdes espontáneamente. 
    • Las tarjetas flashcards son especialmente útiles para estudiar. Esencialmente se trata de una tarjeta que tiene una pregunta en una cara y la respuesta en la otra. También puedes poner dos cosas que quieres asociar en las caras de la tarjeta. En el proceso de aprendizaje tendrás un grupo de tarjetas y las usarás para ponerte a prueba. Las que contestaste bien las pones a un lado y repites nuevamente unos días después. Las más difíciles tendrás que repasarlas durante algunos días hasta que las fijes en el cerebro. 
    • ¿Cómo determinar el mejor intervalo para repasar las que has aprendido? Si dejas pasar demasiado tiempo, puede que las hayas olvidado. Si lo haces muy pronto podrías estar perdiendo el tiempo. Para esto necesitas los “Programas de Repetición Espaciada”. Estos programas calculan el tiempo de mayor eficiencia para probarte en cada tarjeta y así lograr una óptima retención. 
      • Puedes encontrar varios programas gratis de este tipo en la red. La repetición de este tipo sólo sirve para poner información en la memoria de corto plazo. Puede que recuerdes la información para tu examen de mañana, pero te será muy difícil recordarlo para el examen final. Por eso, espaciar las repeticiones cuando estudias es importante, ya que da tiempo a tu cerebro para codificar la información y guardarla en la memoria de largo plazo. 
  7. Organiza tu vida. Las cosas que usas con frecuencia (llaves, gafas) debes guardarlas siempre en el mismo sitio. Usa un organizador electrónico, o una agenda para registrar tus citas, fechas de vencimiento de tus cuentas y otras tareas. Guarda los números de teléfono y las direcciones en un anotador adecuado, o en tu computadora o teléfono celular. 
    • La organización ayuda a liberar tus poderes de concentración, de manera que necesites recordar menos cuestiones rutinarias. Aun si el ser organizado no mejora tu memoria, tendrás muchos de los beneficios (por ejemplo, no tendrás que buscar tus llaves).

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